01 octubre 2007

Túneles

Hola de nuevo, ya era hora... Tras leer en el fantástico blog personal de mi hermanito Panflín su última entrada hasta la fecha, "Luces y Algodones", no pude evitar recordar este poema que escribí hace bastantes, bastantes años. Creo que fue en el 1992 o 1993, era una época en la que me aficioné a escribir poesía libre, de corte pesimista-intimista... Ya se sabe, la edad... De lo que conservo éste es de los pocos que he releído de vez en cuando, con y sin motivos para hacerlo. Y aquí está.

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Túneles


A menudo creo que no.

A menudo siento que no.


Las colinas de mis sueños

desdoblan mis flaquezas,

y el tiempo que sigue lejano

no soporta mi rancio aroma de viejo

inútil y cansado,

como el de aquel que siempre estuvo

al lado de la miseria.


Mis nudillos no soportan

el furor de mil lanzadas de viento,

y a pesar de la entereza

de mis huellas,

la lenta carrera de savia

poco a poco va cayendo,

y se detiene.


Letargos que no se respetan,

túneles que nadie termina.

4 comentarios:

San dijo...

Pues sí que tiene un corte pesimista la poesía, lo que no te pega demasiado, la verdad, porque eres una de las personas más positivas y valientes que conozco. Pero como todo lo que sueles dejar por esta isla, me encanta.

Ya era hora de que te dejaras caer por aquí :), que se te echa de menos.

Mil besos gaitas.

San

Panflín dijo...

Es un poema del cansancio, de la des-ilusión. Tiene tristeza pero para mí no llega a ser pesimista, sino desesperanzado.

Al leerlo y releerlo me queda la sensación de estar incompleto, quizá es la intención de los últimos versos.

Digo que no es pesimista porque me transmite "miradas atrás", desasimiento, brazos caídos, pero no temor por el futuro; sencillamente el futuro está perdido de vista.

Bueno, estoy pasándome con esta especie de análisis que me he permitido. Más que nada lo que quería era darte las gracia por hacerme publicidad, jejeje.

Fran Quintana dijo...

De nada hermanito... Tienes razón; más que un poema pesimista es desesperanzado, cansado... Pero no está incompleto. Es más, pienso que está bien cerrado. Los dos últimos versos son la queja final que resume el desarrollo anterior, que no expresa otra cosa que el cansancio que se siente cuando quieres hacer las cosas bien y sientes que vas contracorriente.

San: lo que dices de mí no solo me halaga, sino que me confiere una responsabilidad; espero seguir siendo así para ti y para todos. Mil besos también pa ti.

el angel de las mil violetas dijo...

felicidades por el blog y por el poema.
Feliz año nuevo, te invito a mi blog. Un saludo!